miércoles, 31 de agosto de 2016

Mi Bandera es aquella



 
Un desafortunado comentario en Facebook, red social que los cubanos descubren en tiempos de wi-fi y modernidad tecnológica, me dio el pie para traer a colación a la bandera cubana. Alguien se fotografío, orgullosa, con la enseña nacional como fondo y saltaron, no como liebres sino como sapos, sujetos que politizaban el post. Desafortunados comentarios que “criticaban” el hecho. Y es que muchos confunden, con solo cruzar el océano, dignidad, idiosincrasia, pertenencia…

Quizá toda la culpa no la tenga aquel que no cree su bandera es símbolo, y que Patria, terruño y cuna, se cambian tal como se adquiere una ciudadanía. La culpa podría rondar lo absurdo de tiempos ha, cuando emigrar era sinónimo de traición. Pero es preciso no mezclar ni confundir, siempre seremos cubanos a pesar de las malditas circunstancias y las coyunturas económicas.

Por otro lado, vemos cuánto extrañan a Cuba, los muchos que viven en otras latitudes, y se expresan con amor, porque cuando no están en ella, en esta Isla en forma de caimán, se la inventan de mil maneras.

viernes, 12 de agosto de 2016

Aquella cobertura




El Hospital de Cienfuegos cumplía 25 años de fundado y se había preparado una fiesta para la celebración. Recuerdo la campaña liberada a propósito de la efeméride,  porque no se trataba de una institución cualquiera sino de una especial para los cienfuegueros. Era el 23 de mayo de 2004, cuando me dijeron que iría a la cobertura del acto y que estaría Fidel Castro. Puedo confesar, a la altura de los años, que quedé petrificada, dejaban pendiente para el cierre de la edición casi tres páginas completas.
Nada asusta más a un periodista de la prensa escrita que tener la noticia del cierre, y tratándose de Fidel, la preocupación de no hacerlo bien, aumentaba. El acto sería en la tarde, pero ya al mediodía estábamos, Juan Carlos Dorado,  fotógrafo, y yo, en el Banco de Sangre, donde se chequearía la técnica, entiéndase revisión de los medios que portaríamos y portaba todo el que participaba en la organización del acto.
Mi vida está llena de emociones, compartidas entre mis dos profesiones, traductora y luego periodista; y además, entre un montón de experiencias personales y familiares; pero ese día jamás lo olvidaré. Primero, por la confianza demostrada por mi medio de prensa; y segundo, porque estar allí, tan cerca de ese inmenso hombre, con una grabadora, una agenda, el bolígrafo… me confirmó que ya era periodista, aun cuando no poseía el título académico.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Maritza, mujer ruda de rojo carmín






La encuentro dentro de un platanal, en plena faena, compartiendo ciencia con sus trabajadores. Por la vestimenta nadie creería que se trata de una mujer que trabaja en el campo: camiseta roja de mangas largas, una gorra, prendas de oro y labios con carmín rojo. Así se mueve entre los surcos Maritza Díaz Rodríguez, especialista en Agronomía, y que no lo piensa dos veces cuando le inquiero por su edad, aun a sabiendas que es una interrogante prohibida para las mujeres. “43 años muy bien vividos”, me contesta con desenfado.
Es la jefa de la finca Cabezal 25, dice que ella hubiese sido más creativa para nombrarla, pero que cuando asumió ya muchos la conocían así. Pertenece a la Empresa de Cultivos Varios y de Acopio Juraguá. “Tengo 8 trabajadores a mi cargo y atendemos una caballería de tierra. El riego es localizado y da buenos resultados, esperamos producir para cumplir el plan y hasta sobrecumplir. Esta zona siempre fue conocida como la capital del plátano y queremos volver a ganar esa fama.

jueves, 7 de julio de 2016

Fefa de la vida



 

Josefa Santana Roque es una de las 77 mil 707 personas mayores de la provincia de Cienfuegos, territorio del centro sur de la isla de Cuba, donde cada vez son más quienes sobrepasan el promedio de esperanza de vida, situado en 79,1, según informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En unos días cumplirá los 80 años y acaba de ver la luz, tras una operación de cataratas.
“Yo vivo sola, tengo dos hijos y tres nietos, están cerca para cuando los necesite, pero pueden hacer poco, ellos mismos padecen enfermedades. Este espacio es mío. Lavo mi ropa y hago todos los quehaceres de la casa, me gusta, lo disfruto y me mantiene ocupada, sí, porque cuando uno llega a viejo lo mejor es estar ocupado siempre. ¿Por las noches dices? Bueno, me gusta mucho sentarme en el portal a tomar el fresco del mar, converso con el que pasa y cuando comienzo a pestañear, me voy a la cama y veo algo de televisión, ahora que tengo mejor la vista.