jueves, 15 de noviembre de 2012

Ciriano

Ahora mismo quizá Luis Ciriano estuviera leyendo una página del Periódico, en la cotidiana faena de corrector, oficio desempeñado por él en los últimos tiempos, cuando la “calle” se le hizo demasiado pesada. Lo veo casi igual, pequeño, con los años a cuesta y su risa sarcástica… Pero el Ciri ya no está ni estará más en la Redacción, no veremos su silueta encorvada por el tiempo, ni el halo mágico de la sabiduría que lo iluminara, esa cualidad cual gran diccionario enciclopédico andante, siempre a la mano para consultar cuando era preciso

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Tony


Era mi compañero de la Primaria, nos sentábamos juntos desde el Preescolar. Él era el número 9 y yo el 10 en la lista del aula. Pero yo no le tenía simpatía, al menos eso pensaba, me rompía los cuadernos, partía la punta de mi lápiz y tiraba de mis trenzas, vaya, algo así como el típico pesado del grupo. Pero un día no se sintió bien en la escuela, vomitó la merienda y salpicó mis zapatos negros sport y las medias de lastiflex. Después pasó mucho tiempo sin venir y cuando fuimos a verlo a su casa, confieso que lo hice a regañadientes, porque Tony no me caía nada bien, había perdido todo el cabello.

viernes, 26 de octubre de 2012

La vida por Florinda


  La tarde antes habían evacuado a toda la familia, ese río, el Lagunillas, siempre crece cuando cae tanta lluvia. Con dolor dejaron atrás la casa, rodeada de la finca, que está muy sembradita por esta fecha. Pero también se había quedado Florinda, que no hubo manera de separarla de su crío. No pegaron un ojo en toda la noche, pensando en la cosecha, la casita y en Florinda, la vaca que ordeñan cada madrugada. Quien pensaría que el huracán Sandy traería tanta lluvia. Y regresaron, cuando ya el río comenzaba a “subirse”. Ahora están allí, irresponsablemente varados, rodeados de agua, tomando una leche calentita y pura, pero en peligro, y todo por Florinda.

jueves, 25 de octubre de 2012

La solidaridad que trajo el huracán y un amigo lejano



  Los cubanos pecamos de solidarios. Se nos desborda ese sentimiento en los tiempos duros, aunque en los buenos algunos se miren con el rabillo del ojo. Esta madrugada del 25 de octubre, cuando el ciclón Sandy hacía de las suyas en el oriente cubano y el insomnio me empujaba de la cama, pensé en los amigos que tengo allá en Santiago de Cuba e imaginaba sus horas difíciles de ciudad vieja, esculpida a golpe de ladrillos vetustos y coronada con tejas.
  La mañana nos trajo noticias ambiguas y la preocupación por los nuestros, gente querida de allá de la tierra caliente. Y se apareció en mi chat un cubano ausente, preocupado por su padre santiaguero. Un puente tejido en la distancia hizo posible la comunicación y no sé por qué, porque debía ser común, siento esa sensación de haber hecho el bien, aunque me sienta mal por los amigos, a los que un huracán  les deparó este amanecer de piedras y árboles caídos.

jueves, 4 de octubre de 2012

El día en que la muerte viajó con alas


Y fue el sexto día del décimo mes, cuando la algarabía de jóvenes inocentes que habían ganado un montón de medallas se fue al fondo del mar, cerca de las costas de la apacible isla de Barbados. Toda Cuba vistió de luto, la injusticia tembló y el pueblo lloró la pérdida de valiosas vidas.
  ¡Cuántas existencias truncadas y sueños dejados a la mitad! ¡Cuántos anhelos, competencias por realizar, abrazos pendientes…! Y todo por odio, por  impotencia, por no haber podido hacer de Cuba la nación que ellos, quiénes desde Miami promovían el terrorismo, urdían.
  No importa el peso que a sus espaldas carguen, el autor intelectual de este atentado, que empujó hacia a la muerte a 73 personas inocentes, permanece allí, al amparo de la justicia made in USA, mientras las familias de esta orilla, echan de menos a uno de los suyos.

viernes, 29 de junio de 2012

Omar de Cienfuegos

Ningún transeúnte de la ciudad de Cienfuegos recuerda cuando Omar traspasó el límite de la cordura y la demencia. Un buen día lo vimos instalarse en el céntrico Boulevard de la calle San Fernando, descalzo y hablando de sus amores, calle arriba y calle abajo, sin reparar en el mar de pueblo que se le cruza.

  Fefita, Reglita, Maité, Yeyita, Catalina… se cuentan entre sus musas y aunque algunas palabras obscenas se le escapan, no ofende ni molesta a los que desandan la populosa arteria. Sin demeritar al Benny Moré, Villa Soberón encontraría un modelo para esculpir, porque Omar es parte de esta ciudad, como una vez lo fuera Pascual, para las generaciones que le recuerdan.

De cómo Ángela volvió a caminar


A los 75 años Ángela había perdido la esperanza de volver a caminar. El sillón y la cama habían limitado su existencia cuando todavía tenía deseos, fuerza y capacidad para ser y sentirse útil. A un rincón de la casa fue a parar su máquina de coser. La Singer de tantos apuros estaba oxidada como su rodilla derecha, resultante de una artritis. Ya antes, una caída le provocó una fractura y de ese lance hoy la pierna izquierda esta fija por artrodesis.
  Pero Elita, como le conocen sus íntimos, es una mujer de estirpe, de esas que no se dejan vencer por la adversidad, y hasta la capital fue a parar cuando supo que con una prótesis total de rodilla podría recuperar la movilidad. Este servicio era para entonces, exclusivo del Instituto de Ortopedia y Traumatología Frank País.
  Y como suele pasar a las personas persistentes, obtienen al final lo que auieren, Ángela González Suárez no tuvo que ir a La Habana a por su rodilla nueva.

viernes, 15 de junio de 2012

ANTONIO CASTRO SOTO DE VALLE Cienfuegos es una ciudad que enamora..., pero Cuba es todo

Por Zulariam Pérez y Magalys Chaviano

A punto de comenzar el juego de béisbol entre ortopédicos de todo el orbe, reunidos en el Congreso Internacional Ortopedia 2008, aquí en Cienfuegos, el Dr. Antonio Castro Soto de Valle envía el primer lanzamiento. Viste su habitual ropa deportiva, además, guarda en uno de sus bolsillos un oloroso puro, símbolo de rellolla cubanía.
Lejos de los grandes escenarios beisboleros, donde la mayoría de los aficionados lo han visto gritar a favor de los nuestros, Tony, dice estar en condiciones de comenzar la primera entrada del encuentro.
"Cienfuegos es una ciudad por la que siento un cariño especial. Nos ha acogido en este Congreso Internacional de Ortopedia 2008 con un entusiasmo increíble. Somos una Isla y el sentimiento de todo isleño va ligado al mar, no podemos separarnos de él. Yo he venido en otras oportunidades a la urbe y me place mucho, además de tener una excepcional historia. Cada vez que regreso percibo cambios o algo nuevo que te hace enamorarte de ella. Impresiona por la limpieza, la educación de sus pobladores…
"Todas las capitales del mundo viven a un ritmo muy acelerado. Entonces llegar a una ciudad tranquila y encantadora como ésta resulta algo excepcional. Eso le permite a uno bajar la carga del día y sosegarse.

miércoles, 13 de junio de 2012

Patria gemela de hombres bravos



Dos nacimientos en idéntico día, 14 de junio. Período caluroso y de lluvias, vio nacer, en cunas diferentes, a dos grandes hombres de pensamiento y acción. Uno musculoso y erguido, titán, fuerte y duro, patriota. ¿El otro? De respiración entrecortada por el asma, pero igual de fuerte, hermético, valiente, patriota... Y ese es el denominador común entre Antonio Maceo y Grajales y Ernesto Guevara de la Serna, el Che: la Patria.
  Pareciere que era Maceo inmortal y las balas no hacer mella en su piel dura y dorada, de mulato cubanísimo, pero una, aquella, española, terminó sus días de guerrero, y fue en combate, al lado de los suyos y con su Panchito Gómez Toro, que abandonara la lucha solo después de la muerte, para quedar tendido al pie de su caballo.
  En cambio Che, tras recorrer bosques, páramos y montañas; con frío, hambre y un par de zapatillas de trapo por zapatos, con los pies helados y heridos por las espinas, traicionado y olvidado por gente secularmente fiel a sus explotadores, abandonó la vida tras unos disparos cobardes.
  La humanidad toda se hincó de rodillas en señal de respeto, aun cuando casi un siglo separaba las fechas y las ponía en entornos diferentes, pero iguales contextos. Y aunque habían venido en el sexto mes a la vida, y no alcanzaron a compartir el caballo o la trinchera, fueron hermanos de causa y camino, sin temor al enemigo para edificar el mañana, que llegaba tras sus muertes, con la estela gloriosa de dos grandes, héroes, hombres bravos de Patria gemela.

VIAJAR HASTA LA ESENCIA DE UNOS ZAPATOS

  Hace unos años descubrí en el ciberespacio este par de zapatos singulares. Una suerte de zapatillas usadas por los bolivianos pobres de un área rural de ese país, llenó mis ojos de asombro y me colmó de dolor. Eran los zapatos que llevaba Ernesto Guevara de la Serna, mi Che, el de muchos, al momento de ser asesinado. Incluso la foto que recorre algunos sitios digitales, precisan las fuentes, fue tomada cuando ya su cuerpo estaba inerte.
  Y es que la campaña de descrédito tejida hoy en el mundo en torno a la figura del hombre símbolo, queda sin argumentos ante una imagen tan desgarradora como esta. ¿Cómo pudo andar en terreno inhóspito e irregular con semejantes zapatillas, expuesto al frío, al agua…? Y así sucedió, sin quejas, sin lamentos, con los pies deshechos fue asesinado. Siento una vergüenza enorme de mirar la larga fila de zapatos en mi closet, algunos tan exclusivos y particulares que no usaré, por el Che o para quemar mis vergüenzas. ¿Nadie por aquellos lares pudo regalar unas botas a este hombre legendario? Duele, lastima y avergüenza. Como te mataron vivo Che, como no te querían. Después de esos zapatos, de retratarlos y pensarlos, nunca volví a ser la misma y me alegra, me alegra saber que puedo sentir y llorar por el Che, porque también es mi brújula para no trocar el camino.

jueves, 10 de mayo de 2012

Oficio a pura voluntad


  Es la una de la madrugada y llegamos mi madre y yo a casa de Miriam, mi vecina enfermera, que puede tener dos y hasta cuatro apellidos, pero no hacen falta para conocer que es sencillamente ella, una mujer humana y cálida, capaz de dejar la cama sin reparos para poner una inyección.
  Gratitud merecen todos aquellos que enarbolan el oficio de Florence Nightingale, no como fuente de ingresos, sino como vocación de servicio, tierna y dura al mismo tiempo.
  Cada 12 de mayo, día cuando se recuerda a la precursora de la enfermería moderna, debiera ser, además, jornada por la conciencia, porque no basta un homenaje o reverencia ante los hombres y mujeres que cuidan de nosotros; es preciso reconocerles en grande.
  Allá, dondequiera que estén, allende los mares, lejos de los suyos, como mi vecina Miriam, ahora de misión en Venezuela; aquí, con nosotros y esta enorme cotidianidad sobre los hombros, continúan siendo eso que los distingue: sanadores anónimos, veladores del sueño ajeno, entregados a un oficio que es voluntad. ¡Enhorabuena!

jueves, 3 de mayo de 2012

Silvio le canta a la gente de barrio




  El pitazo del tren, un barrio congregado y gente que se llegó hasta La Juanita, en Cienfuegos, hicieron un Claro de Luna para celebrar con Silvio Rodríguez los 30 años de vida artística de los hermanos Novo, esos trovadores nuestros, parte de esta ciudad marinera, quienes le han escrito canciones trocadas en crónicas a la Perla del Sur.
  Y sí, ratificaron eso, que son cubanos de Cienfuegos, entre Brisas y olas, sentados con los viejitos de su parque. Y como para que la tradición siga en pie, subió el escenario improvisado en medio de la calle de Santa Cruz, Gabriel Novo, el benjamín de la familia, quien ejecutara, a “guitarra limpia”, un Vals Latinoamericano, El pica pica. También vino al concierto, Lázaro García, trovador infaltable.
  Silvio estuvo soberbio, nos hizo pasear por un repertorio antológico, que sacó a la gente de las casas, y poco a poco fueron colmando el lugar hasta un lleno total, para terminar interpretando el clásico Ojalá, a coro con los vecinos de La Juanita, y hasta de un poco más allá. Pero no fue suficiente, el coro de ¡Silvio!, ¡Silvio!, le hizo retomar la guitarra cuando ya se despedía y entonar una última pieza.
  Se hizo acompañar, como viene siendo costumbre, de los muchachos de Trovarroco y la flautista Niurka González, quien le imprime un tono melódico a esas letras que conocemos de memoria de tanto manosearlas en los oídos, que van desde el amor al compromiso.
  En verdad fue una noche memorable, ¡Silvio Rodríguez en Cienfuegos!, incluso en medio de los play off de la pelota cubana, en un juego contra Industriales, su público le rindió culto, porque hacerlo es como volver a vivir, soñar y amar.

CON INTELECTUALES CIENFUEGUEROS

  El cantautor cubano y uno de los máximos exponentes del Movimiento de la Nueva Trova, que ya cumple 40 años, compartió con intelectuales de esta ciudad. Llegó puntual, y comenzó la charla sobre la génesis de aquella gira por las cárceles del país.
  Según recordó, la idea surgió en medio de los debates de una Asamblea Nacional del Parlamento cubano en su calidad de diputado, encuentros que rememoró como una retroalimentación con personas necesitadas de vincularse a la cultura, sin importar las sanciones que cumplieran. "No solo hubo trova en aquellas citas, sino pluralidad de arte, porque participaron escritores, poetas, pintores y músicos invitados, así como talento artístico devenido de las propias prisiones. Se pintaron murales, donaron libros y obras plásticas a las penitenciarías".
  El trovador contó a los perlasureños la anécdota de cómo surgieron en la capital los conciertos en los barrios, que por vez primera, en Cienfuegos, trascienden a otras provincias. "Un oficial de Prevención del asentamiento La Corbata, que durante las giras por las prisiones trabajara en uno de esos centros, tocó un día a mi puerta, recabando ayuda para reinsertar a la sociedad, mediante mi música, a sus pobladores, y así comenzamos los conciertos.
  "Estos de Cienfuegos han sido los primeros fuera de La Habana, por invitación de los hermanos Novo y por sus 30 años de vida artística, pero pensamos desarrollarlos en Santiago de Cuba; en el barrio de Maikel -El Condado, de Santa Clara-, tresero de Trovarroco, grupo que le acompaña, una barriada de tradición y folclor; y en Matanzas, tierra de Los Muñequitos (institución ícono de la cultura cubana), e invitarlos a ellos a cantar con nosotros", dio a conocer Silvio en el encuentro.
  A una pregunta de los presentes sobre la celebración este 2012 de los 40 años del Movimiento de la Nueva Trova cubana, Silvio acotó: "Lo que celebramos es la oficialización del Movimiento, porque este existía desde cinco años atrás, en 1967, que por acuerdo de la Unión de Jóvenes Comunistas, decidieron entonces, en 1972, organizarnos, lo cual permitió conocernos, intercambiar ideas y canciones, realizar festivales y realzar a la trova como una de las instancias culturales más hermosas y auténticas de nuestro país. Esa me parece que ha sido la trascendencia principal de lo que fue la Nueva Trova".
  Sobre la experiencia de compartir el concierto de La Juanita abundó: "Nos sentimos maravillosamente bien, muy bien; una de las cosas lindas de esta experiencia en los barrios es que la gente lo agradece mucho, y Cienfuegos no estuvo por debajo, en lo absoluto, de otros. Yo te diría que fue tremenda la presencia y el entusiasmo. Lógicamente, para quien hace un arte escénico la receptividad es lo que nos llena el corazón y nos hace sentir bien".
  Así, los Jardines de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en la Perla del Sur, se prestigiaron con la presencia de Silvio y quedaron con el halo místico del cantautor en sus predios, quien estuvo allí, amable y dispuesto para con la gente de la Linda Ciudad del Mar. Ojalá tengamos segundas citas con el artista que le ha cantado a tantas generaciones.

UN PÚBLICO DE REINAS Y REYES

  Gladys Castellón Fernández, vecina de la barriada de Reina, en Cienfuegos, no se perdió el acontecimiento del domingo, ¡Silvio Rodríguez cantándole a los pobladores del lugar! Hasta la tribuna llegó con su bastón, en bata de casa, y fue saludada por el cantautor, quien calificara de reinas y reyes a su público de la noche.
  "He hecho un pacto para que cese la lluvia", dijo, y se hizo la magia para que el concierto fuera un gozo de gente de pueblo. Los hermanos Novo; Lázaro García, fundador del Movimiento de la Nueva Trova que arribó este año a los 50 de vida artística; Mandy Álvarez, el médico que hace música; y hasta el Kíkiri de Cisneros, hicieron del espectáculo una cienfueguerísima cantata.
  Un repaso por el repertorio clásico de Silvio, sacó notas a los espectadores, que entonaron con él, Unicornio, La Rabia y Óleo de una mujer con sombrero, entre otras, hasta el clásico Ojalá, ese himno que se ha multiplicado de generación en generación.
  Silvio trajo a Cienfuegos una donación de títulos de la editorial Pablo de la Torriente Brau, del Instituto Cubano del Libro y de los estudios Ojalá, como viene siendo usual en sus conciertos de barrio, porque leer es también hacer cultura.
  Reina ya no contará la historia de barrio de pescadores, sin que su gente recuerde la memorable jornada de domingo compartida con Silvio, con lluvia sí, pero llena de canciones y música. Y mientras pasan la noche encendiendo luceros en el litoral, entonarán Unicornio, como un himno de hermandad.

miércoles, 25 de abril de 2012

Magia, ángel, luz y poesía de un grande de nuestra música


Con Silvio no hay lugar para las equivocaciones. El creador de Canción del elegido, La Maza, El Necio o tantas otras imprescindibles de la música cubana, dice cuanto piensa cuando lo estima. Critica, subraya, siempre desde el amor, la fe y el compromiso con una obra revolucionaria, de la cual es consecuencia y expresión legítima. Nombrarlo es remitirse a Cuba, Patria, Universo, Vida; a las virtudes y sentimientos humanos realzados en la lírica de Oh, melancolía, Rabo de nube, Unicornio, Cita con ángeles…
  La poesía de este hombre desgrana iridiscencias, sortilegios de pura magia capaces de activar nobles emociones a quien escucha. Su arte enciende el pensamiento, despierta la imaginación. Ayuda a confiar, impulsa a crecer. Lo ha llevado al planeta, desde plazas o estadios de Iberoamérica hasta el Carnegie Hall; desde las prisiones cubanas, hasta los barrios.
  Justo como continuidad -y primera prolongación a provincias de tal experiencia iniciada en el capitalino La Corbata el año pasado-, Silvio protagonizará dos conciertos en barriadas cienfuegueras el fin de semana, como respuesta a una invitación de los Hermanos Novo, acostumbrados a efectuar presentaciones barriales durante sus aniversarios.
  Los cronistas sonoros de la ciudad, iniciadores del Movimiento de la Nueva Trova, arriban a su 30 cumpleaños de vida artística con una historia de episodios memorables y canciones que integrarán en los tiempos el acerbo local. No podrían imaginar momento más feliz para su celebración que compartir escenario con Silvio -, tras aceptar su petición el artista e incluso sobrepasar sus expectativas mediante par de actuaciones, gesto el cual ellos agradecen sobremanera.
  El primero de los recitales será esta noche, a partir de las ocho, en 57 y 58 (Santa Cruz y Lealtad), La Juanita. El segundo, el domingo 29, una hora antes, en el centro del consejo popular de Reina.
  Roberto Novo precisó a Cinco de Septiembre que los anfitriones iniciarán ambos conciertos mediante textos emblemáticos dedicados a Cienfuegos, precedidos por intermedio de donación de libros efectuada por el huésped y sus artistas acompañantes. Después entrará Silvio a escena por espacio de hora u hora y media.
  En el segundo de los espectáculos, Los Novo se harán acompañar de algunos trovadores del territorio, añadió la fuente.
  Los dos momentos constituirán oportunidad excepcional, en especial para las nuevas generaciones locales, quienes no han tenido la ocasión de escuchar en vivo al creador, cuyas canciones nos han acompañado por décadas. En la intimidad, los instantes de alegría o agobio; en las plazas, proyectadas a través de altavoces que multiplican la verdad de su letra.  

viernes, 2 de marzo de 2012

Una amiga puerta con puerta

 Mercedes es una nueva amiga que la vida me regaló. Vino hace muy poco a vivir a Cienfuegos desde la oriental Gibara. Llegó como una ola y se instaló rápido, pero no se acostumbra a Cienfuegos, añora a su querido Gibara todo el santo día.  Por suerte tiene al mar en su balcón. Además de amiga, es mi vecina, puerta con puerta como decimos los cubanos.
  Me despido de ella todas las mañanas, cuando salgo al trabajo y en la tarde me espera con su puerta abierta, de par en par, porque se crió en una casa estilo colonial y no se acostumbra a vivir encerrada en un apartamento de piso 14.
  Recuerdo que primero se instaló su sobrino, trajo un montón de muebles antiguos y objetos que pasaron de generación en generación. Confieso que quedé fascinada porque amo las antigüedades, y luego llegó ella, con su andar lento, la voz pausada pero fuerte y clara y esa amabilidad que desborda.
  Y mira que Mercedes ha tenido que “ayudarme”, a destrabar ese dichoso llavín, prestarme herramientas para “forzar” la entrada a mi propia casa, usar su lámpara recargable para recoger mi bolso vaciado en el pasillo para encontrar las llaves, en fin… Pero también hemos compartido un arroz con leche con canela, un trozo de kake con ensalada de los cumpleaños de los míos, jarabes para el catarro, cloro para blanquear la camisa de uniforme de mi hijo y un montón de cosas más, de esas que hacemos las vecinas y que nos acercan.
  Allá por enero, cuando el año se estrenaba, Mercedes me convocó a la sala de su casa, la solemnidad me asustó, incluso llegué a pensar que estaría harta de mis locuras y enredos con la puerta, pero no, Mercedes quería regalarme una bandejita de cristal de Bohemia con dos vasitos, una joya que había estado por muchísimos años en su familia: “Yo sé que aprecias lo BUENO y que por siempre lo vas a conservar, qué compromiso, porque ya casi con 91 años, no sé si tendré tiempo para decirte, que te quiero y que eres mi mejor vecina”.
  Quedé sin palabras, pocas veces me he sentido tan conmovida, nunca antes el cariño de un ser especial, que carga sobre sus espaldas el enorme peso de 91 años, había provocado tal emoción, al punto de hacerme derramar lágrimas. Y ayer, precisamente, cuando una vez más se trabó el llavín de mi entrada, Mercedes, un ser pequeñito y grande a la vez, me recordó que es mi amiga puerta con puerta.